Ampurias y L’Escala (Es)

Nos fuimos para Ampurias siguiendo el consejo de mi primo y aparcamos gratis en una zona de bosque enfrente de la playa. El lugar precioso y súper bien ubicado para visitar las ruinas y el pueblo y visitar el pueblo de L’Escala. Aparcamos y conocimos a Rikky (holandesa) y a Christian (alemán) que estaban enfrente nuestra aparcados y les dijimos que luego nos tomaríamos algo allí y nos fuimos primero a ver las ruinas y el pueblo de Ampurias. Le doy las gracias a mi primo por recomendarlo porque es precioso! Todas las casas de piedra, es como un pueblo de cuento. Las ruinas estaban a 3 minutos andando y pasas por un camino precioso junto al mar donde había un montón de chiringuitos en la playa. Luego llegamos al pueblo y después de recorrerlo y sacar un montón de fotos porque es precioso, comimos en la plaza del pueblo donde nos pusieron copas de sangría con aceitunas aliñadas y pan con alioli de la casa y luego pedimos una mariscada por 20 euros que estaba increíble y nos invitaron a chupitos de postre. Un gustazo! La mariscada suficiente para los dos ya que te ponen pan con tomate de la casa de acompañamiento. Llevaba vieiras, gambones, langostinos, cigalas, navajas, mejillones, almejas y caracoles de mar que era la primera vez que Ben y yo los probábamos. No estaban mal pero no nuestro favorito. La verdad todo buenísimo, las vieiras de primera!

Luego volvimos a la auto caravana para un café y un descanso y nos fuimos otra vez hacia el otro lado para ver el pueblo de L’Escala. Comparado con Ampurias no muy bonito pero me compre unas chanclas que me hacían falta y me han salido muy buenas.

Volvimos a la auto caravana y nos juntamos con Rikki, Christian y Berta una catalana de Girona que estaba pasando el día. Christian saco pan durísimo que teníamos que mojar en una ensalada de tomate con chili y terminamos la noche haciendo salchichas a la barbacoa y yo bebiendo dos botellas de vino! El problema es que no paraban de darle a Asha pan duro y mojado con chili así que se puso mala y tuvimos las consecuencias los siguientes días.

Al día siguiente nos fuimos para Cadaqués, ya que teníamos que estar en la casa de Dalí a la 1.10, yo con una resaca bastante bonita. Y eso lo veréis en el siguiente blog, ya que la llegada al parking de Cadaqués fue un lio! Y se me olvidaba Ben y la gaviota. Una gaviota decidió picotear nuestro tapacubos y Ben la tuvo con ella, pero la tía no paraba de volver y seguía a lo suyo! Fue divertidísimo!

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