España – Cuenca (Es)

Cuenca es una ciudad arraigada en las montañas de la zona centro-este de España, catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Originalmente fundada por los árabes, sigue conservando el recinto histórico amurallado, con sus empinadas calles empedradas y sus ruinas de castillos medievales. Sujetas a la pared de roca calcárea se encuentran las famosas y bien conservadas «casas colgadas».

Donde quedarse

Nosotros nos quedamos en el aparcamiento para auto caravanas (40.076199, -2.1295 lat, long) al lado del casco antiguo y las casas colgantes. Es un aparcamiento de pago para auto caravanas y autobuses, sin servicios. Sale mejor pagar el día entero, 15 euros, que por horas (2.60 euros por hora). Nosotros pasamos el día entero y muy bien, tranquilo para dormir. Es el único sitio para poder visitar el casco antiguo y las casas colgantes, ya que esta a un paseo de 5 minutos.

Que ver

Lo primero que nosotros vimos fue El puente de San Pablo y las Casas Colgadas. Las casas fueron levantadas entre los siglos XIII y XV, y llaman la atención por estar integradas perfectamente con el paisaje sobre unos altos acantilados y con unos balcones de madera que miran directamente al río Huécar a más de 60 metros de altura. Además, aquí se encuentra el Museo de Arte Abstracto Español. Para disfrutar de una de las mejores vistas de las Casas Colgadas, os recomendamos cruzar el puente de San Pablo. Este viaducto fue erigido en piedra en el siglo XVI, aunque el que podemos ver hoy en día está hecho en madera y hierro y data del año 1902. La panorámica que ofrece de la hoz del Huécar y el casco histórico de Cuenca es realmente impresionante.

Desde las casas colgadas entras en el casco antiguo de la ciudad donde lo primero que ves son las Casas del Rey de los siglos XIV y XV.

Llegamos a la Plaza Mayor de Cuenca, donde te encuentras con La catedral de Santa María y San Julián que se empezó a construir en el siglo XII. La catedral de Cuenca es una perfecta combinación de diferentes estilos arquitectónicos. Desde los elementos góticos de su fundación, pasando por su claustro renacentista o su fachada neogótica, levantada en el siglo XX. En la plaza tambien puedes ver el Ayuntamiento declarado Bien de Interés Cultural, el convento de las Petras del siglo XVIII y las múltiples casas de colores que decoran este lugar.

En la plaza hay muchos bares para tomarse algo, pero como era domingo de ramos estaba llenísima como podéis ver en las fotos, por lo que decidimos ir a explorar y encontramos bajando un callejón unos bares con vistas impresionantes, por lo que nos tomamos unas copas con las tapas gratis que nos iban dando. Una pena que casi todas llevaban huevo, por lo que yo solo pude comer una, y terminé bastante borrachilla, jajaja.

Lo siguiente que vimos fue la Iglesia de la Merced del siglo XVIII y el Museo de las Ciencias de Castilla La Mancha, una pena que los dos estuviesen cerrados y no pudimos entrar.

Y nos fuimos a ver la famosa Torre Mangana. No se conoce exactamente su origen, pero se cree que se levantó por primera vez en el siglo XVI, sobre las ruinas de la antigua alcazaba árabe, para servir como punto de vigilancia. Desde entonces, este espacio ha sufrido diferentes remodelaciones hasta adquirir su aspecto neomudéjar actual. La torre está catalogada como Bien de Interés Cultural y desde la plaza en la que se asienta se pueden disfrutar de unas buenas vistas de la ciudad y el río Huécar.

Y desde allí hicimos nuestro camino de vuelta al aparcamiento, todo cuesta abajo y donde pudimos sacar otras fotos impresionantes.

Y al día siguiente nos fuimos a Teruel, una ciudad de gran altitud en la región montañosa de Aragón, conocida por la arquitectura mudéjar clásica, un estilo que combina elementos góticos e islámicos, y la cual podréis ver en el próximo blog.

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