Francia – Arras (Es)
Fuimos a Arras porque estaba a una hora de Calais junto a un canal precioso. Lo que más nos gustó fueron sus impresionantes plazas de estilo barroco flamenco del siglo XVII. Arras también es famosa por sus túneles de guerra subterráneos, aunque nosotros no vimos ninguno.
Donde quedarse
Nos quedamos en el área para autocaravanas Arras Vallée de la Scarpe (50.297443, 2.775713 lat, long), junto al canal Saint-Michel y a 10 minutos a pie del centro. El área cuesta 15 euros, con todos los servicios y electricidad incluidos. Tiene zona de llenado y vaciado de aguas, grises y negras, una ducha y un baño. Se paga a la entrada en la máquina y te da un código para la ducha y el baño. Las parcelas están bastante niveladas y son espaciosas. Lo recomiendo para visitar este bonito pueblo.
Que ver
Caminamos hasta el centro de la ciudad y lo primero que vimos fue la iglesia de San Vaast, un santo que obró muchos milagros y fue obispo de Toul. La iglesia estaba cerrada, por lo que no pudimos verla por dentro.
Caminamos por unas calles estrechas y encantadoras decoradas con mariposas, hasta llegar a la plaza principal, que es preciosa. En la plaza se encuentran el campanario y el ayuntamiento. El campanario fue construido entre 1463 y 1554. Su torre de 75 metros de altura y el León de Arras, el animal emblemático del pueblo, se sitúan en lo más alto. Al pie del campanario se encuentra el ayuntamiento construido en estilo gótico a principios del siglo XVI. Totalmente destruidos en 1914, fueron reconstruidos idénticamente e inaugurados en 1932.
Nos dirigimos hacia la segunda plaza y, por el camino, vimos la iglesia de San Juan Bautista, que data de 1524. Destruida en los bombardeos de 1915, fue reconstruida en estilo gótico en 1920. En el interior, alberga un *Descendimiento de la Cruz* de Rubens y un retablo del siglo XVII.
Llegamos a la segunda plaza de estilo barroco flamenco llamada la Gran Plaza. En esta plaza se celebraba el mercado de grano. Esta plaza no es tan impresionante como la otra, pero está llena de vida, rodeada de tiendas, bares y restaurantes.
Al día siguiente fuimos a explorar el Canal Saint-Michel, con barcos muy chulos y un sitio parecido a un chiringuito de playa.
Dejamos este bonito pueblo y nos fuimos a Aire-sur-la-Lys, un pueblo encantador que cuenta con un campanario declarado Patrimonio de la Humanidad y una impresionante arquitectura flamenca, que podréis ver en el siguiente blog.





























































