Grecia – Filiatra (Es)
Filiatra es un pueblo pequeño reconstruido tras la devastación del terremoto de 1886 y está rodeado de olivares y viñedos. Su monumento más emblemático es la reproducción de la Torre Eiffel situada a la entrada de la ciudad. Sus atracciones incluyen la plaza del pueblo donde la fuente y el reloj del Ayuntamiento llaman la atención, así como sus monumentos eclesiásticos. Fue una pena que, cuando estuvimos allí, hubiera obras en la plaza, así que no te podías acercar a ver la fuente ni el reloj del ayuntamiento.
Donde quedarse
Nos quedamos gratis en el aparcamiento de la Taberna Ktima (37.153201, 21.597137 lat, long) a 5 minutos a pie de la ciudad. El aparcamiento está rodeado de olivos, por tanto, es difícil aparcar. Nosotros tuvimos la suerte de que no había nadie y pudimos aparcar sin problemas. La taberna no abre hasta las 6 de la tarde, cuando puedes usar los aseos y pedir agua si lo necesitas. No hay ningún otro servicio, pero es gratis, y la comida está muy buena y no es cara. Los fines de semana hay música en vivo.
Que ver
Lo primero que vimos al entrar al pueblo fue la réplica a escala de la Torre Eiffel, que mide 26 metros de altura y fue construida en 1960 por el médico y escultor Charalabos Fournarakis y reconstruida por el Ayuntamiento en 2007.
Después de aparcar, nos fuimos andando al pueblo, donde lo primero que te encuentras es la iglesia bizantina de Panagia Vlacherna, en el parque del mismo nombre, un espacio para eventos culturales en verano.
Seguimos recorriendo el pueblo hasta llegar a la plaza Kapodistriou, donde había obras y no pudimos acercarnos a la fuente ni al ayuntamiento. Sacamos las fotos que pudimos de la torre del reloj que nos encantó.
Cuando volvíamos a la taberna, nos dimos cuenta de que había una especie de capilla al lado y fuimos a verla. Un hombre muy amable nos abrió la puerta para que pudiésemos verla por dentro. Nos explicó algo del cuadro, pero como solo hablaba griego, no entendimos nada.
Qué hacer
Ir a la taberna a cenar y ver si tienen música en vivo. Fuimos a cenar y le preguntamos al dueño si había música en vivo ya que era viernes. Nos dijo que no, pero que había un cumpleaños de un grupo de albaneses que iban a traer su música y que podíamos bailar con ellos. La nuera del dueño hablaba inglés y nos explicó que la comida era todo barbacoa. Pedimos para probar las salchichas, y un plato combinado de pollo y cerdo a la barbacoa. El dueño nos dijo que teníamos que tener o ensalada griega o patatas fritas con la carne, por lo que pedimos patatas fritas. Lo que no nos dijo es que todo venía con ensalada y patatas fritas. ¡Tuvimos comida para 3 días! Ben pidió una cerveza y yo un vino rosado. Llegaron los cumpleañeros y, después de cenar, pusieron música y nos llevaron a bailar. Nos invitaron a tarta y a cervezas para Ben. Nos quedamos hasta las tantas bailando y bebiendo con ellos. ¡Nos lo pasamos genial!
Al día siguiente, con resaca y los pies hechos polvo de tanto bailar, nos fuimos a Methoni, un pintoresco pueblo costero, mundialmente conocido por su imponente fortaleza veneciana del siglo XIII, que podréis ver en los siguientes blogs.












































¡Vaya! ¡Qué fiesta!
😘😘