Portugal – Costa del Alentejo – Vila Nova de Milfontes (Es)
Ayer domingo llegamos a Vila Nova de Milfontes, situada en el centro de la costa del Alentejo. Se trata de una región magnifica formada por enormes playas, litorales dramáticos y bucólica campiña rural. Nos quedamos en el camping Campifeira justo enfrente del mercado de abastos. Unos 15 euros con electricidad, y tienes que enseñar el pasaporte del perro con todas sus vacunas. Las instalaciones están bien, aunque no asiento en el inodoro, cosa que va siendo normal en Portugal y la ducha podría tener mas potencia. Tampoco hay nunca en los camping agua caliente para fregar los platos, y este camping no tiene lavadora. Tiene un restaurante muy bueno pero cierra mañana lunes. Lo bueno es la ubicación, ya que estas en el pueblo y puedes ir andando a ver todo el pueblo y las playas.
El pueblo tiene un colorido casco urbano donde el blanco de las fachadas combina a la perfección con los azules, grises y amarillos de los dinteles de puertas y ventanas. Entre las cosas que ver esta el Fuerte de São Clemente construido por orden del rey Felipe III de Espana y II de Portugal para controlar día y noche cualquier llegada al puerto. Se le conoce popularmente como el castillo de Vila Nova de Milfontes y sus poderosos y toscos muros, visibles desde las playas de la localidad, presentan una bucólica imagen gracias a la hiedra que trepa por ellos. Justo delante del Fuerte se levanta el monumento a uno de los mayores logros de la historia de la aviación, donde en 1924 dos pilotos portugueses lograron volar desde aquí hasta la colonia portuguesa de Macao en la costa sur de China. La iglesia principal del pueblo tiene una fachada en blanco y azul del siglo XVI. Nosotros nos fuimos a recorrer el pueblo ya que hacia un día buenísimo y soleado.
De aquí nos fuimos hacia las playas y decidimos almorzar en un restaurante con vistas increíbles al mar y a la playa. Cuando fuimos a ver el menú, era un bufé por 13 euros, con comida típica portuguesa, con entrantes, platos típicos y carne y pescado fresco. Comimos en la terraza y decidimos compartir entre los dos diversos platos de entrada, así que empezamos con un plato de quesos de la zona y varias empanadas que eran de carne de cerdo, queso y cangrejo y un plato de sushi, seguido por el típico plato alentejano de cerdo con almejas, y luego un plato típico de habas y carrillada. Ben se pidió ternera a la piedra que venia con arroz, patatas fritas y un huevo frito y yo pedí dorada a la brasa y lo acompañe con un poco de arroz con una salsa al curry para chuparse los dedos, patata y brocoli. La dorada estaba deliciosa. Todo con una jarra de sangría blanca. No pudimos comer postre ni probar nada mas, íbamos a explotar. Todo buenísimo por el precio con unas vistas increíbles.
Después de un gran almuerzo nos fuimos a ver las playas, el faro y la estatua do Arcanjo. La playa principal del pueblo es la Playa da Franquia donde hay escuelas de paddel board y un chiringuito. En la desembocadura del estuario esta la Playa do Farol. Estas dos playas están orientadas hacia el rio Mira y son playas tranquilas para bañarse. En el extremo sur del estuario esta la playa das Furnas a la que se puede llegar en ferry en verano con olas gigantes del Atlántico para hacer surf. Andamos desde la playa da Franquia al faro y la estatua donde hay unas formidables vistas de la localidad, la desembocadura del río Mira en el Atlántico y las playas. El faro es una pequeña construcción desde donde se accede por una pasarela de madera a la Playa do Farol. La estatua está elaborada en hierro reciclado sobre una base de rocas. Se trata de un caballero alado que levanta con sus brazos un globo terráqueo que se está derritiendo, en una clara denuncia del daño que le estamos infligiendo al planeta. Recibió el premio Utopía de Arte Fantástico. En la Playa do Farol la gente ha hecho esculturas de piedras una encima de otra y es bastante increíble de ver.
Y el miércoles nos vamos para el Algarve, a Vila do Bispo en el distrito de Faro, en el extremo suroeste de Portugal, donde yo voy siempre a comer percebes y donde Ben los probo por primera vez y se convirtieron en su marisco preferido junto con el cangrejo. En la plaza de Vila do Bispo puedes ver como llegan con los percebes recién cogidos y se quitan los trajes de neopreno y los cuelgan en la plaza. Y esto lo podréis ver en el próximo post!































































