Francia – Dijon (Es)
Después de dos años intentando visitar Dijon sin éxito, debido a inundaciones y obras de carretera que nos impedían llegar con la autocaravana, finalmente este año conseguimos ir. Lo único que sabíamos de Dijon era que era famosa por su mostaza. Descubrimos que es la capital de la región de Borgoña, con una rica cultura vinícola, un lago precioso y muchísimo que ver.
Donde quedarse
Nos quedamos en el Camping-Car Park del Lago Kir (47.330907, 4.988361 lat, long) situado entre las orillas del río Ouche y el parque de la Colombière. Los camping-cars son áreas designadas para autocaravanas donde se puede comprar una tarjeta válida de por vida por 5 euros y cargarla con saldo para pagar la entrada y utilizar las instalaciones. Pagamos 28 euros por quedarnos aquí dos días. Estas áreas están equipadas con sistemas de desagüe para aguas grises y negras, electricidad, agua potable y contenedores de basura. Son mucho más baratos que los campings y suelen estar situados cerca del centro. En este caso, se encontraba junto al lago Kir, que se puede recorrer a pie y cuenta con una zona de baño con bar-restaurante. Aquí conocimos a dos parejas españolas majísimas, Edita y Moisés, que esperamos que vengan a visitarnos a Marbella, y a una pareja de Sevilla que esperamos volver a ver en nuestros viajes.
Que ver
Decidimos ir andando al centro, aunque estaba a una hora a pie, para ver el lago Kir y su playa.
Son 30 minutos andando alrededor del lago y otros 30 minutos a pie hasta llegar al Jardín Darcy, donde destaca la famosa escultura del Oso Blanco; enfrente se encuentra la Porte Guillaume, un arco de triunfo del siglo XVIII que sirve de puerta de entrada al centro histórico de Dijon. La Porte Guillaume se encuentra en la Plaza Darcy donde hay una fuente de 1904.
Edita y Moisés nos dijeron que siguiéramos el Sendero del Búho: un recorrido marcado con flechas metálicas en el suelo, que te lleva por las principales calles históricas y lugares de interés, y eso hicimos. El primer lugar al que nos llevaron las flechas con forma de búho fue la plaza de la oficina de correos donde hay una estatua que muestra la hora en varias capitales del mundo.
Continuamos hasta llegar al Mercado de Abastos (Halles), que es precioso por dentro. En las calles que rodean el mercado hay puestos callejeros que venden de todo.
Recorrimos las callejuelas con sus casas de entramado de madera, pasando por plazas encantadoras y la mansión Maillar —construida por el alcalde de Dijon en 1560—, cuya fachada presenta ornamentación renacentista.
Siguiente en la ruta estaba el Palacio de los Duques de Borgona, que fue reconstruido en los siglos XIV y XV, y la oficina de turismo donde se encuentra la Capilla de Elus.
Finalmente llegamos a la Iglesia de Notre-Dame, construida a partir de la década de 1220. Allí se encuentra la lechuza original esculpida en la fachada norte. Cuenta la tradición que debes acariciarla con la mano izquierda mientras pides un deseo para tener buena suerte. Nosotros no lo hicimos porque había una cola impresionante de gente para acariciarla.
Pasamos por más calles estrechas con hermosas casas de entramado de madera, hasta llegar a la plaza del teatro y al Museo de Arte Moderno.
Terminamos nuestro recorrido en la Plaza de la Liberación. Es una plaza real que data de finales del siglo XVII. Situada frente al Palacio de los Duques de Borgoña, fue diseñada como escenario para una estatua ecuestre de bronce de Luis XIV, que fue destruida durante la Revolución francesa. En la plaza hay varias fuentes y estatuas espectaculares.
Despues de casi 5 horas andando, aunque hicimos descansos para comer croasants y sentarnos, yo termine cojeando por un tiron en la ingle, asi que nos fuimos a coger el autobus que estaba fuera del Jardin Darcy.
Y al día siguiente nos fuimos a Châteauvillain, un pueblo medieval en el corazón del parque forestal nacional, que podréis ver en la próxima entrada del blog.










































































































