Francia – Colmar (Es)

Colmar es una ciudad de cuento de hadas en la región del Gran Este, en el noreste de Francia, cerca de la frontera con Alemania. Su casco antiguo tiene calles adoquinadas bordeadas de edificios medievales y de principios del renacimiento con entramado de madera. Colmar aparentemente fue la inspiración para el pueblo en la película de Disney La Bella y la Bestia. Fue la última ciudad de Francia liberada al final de la Segunda Guerra Mundial y desde entonces forma parte de Francia. Pero su historia significa que no sorprende que se pueda ver una influencia alemana en la arquitectura, la cultura, la comida y la bebida de Colmar.

Donde quedarse

Nos quedamos en el área para auto caravanas de la ciudad (48.0835, 7.3551 lat, long), la cual cuesta 5,40 euros por 4 horas o 11 euros al día, con los fines de semana y festivos gratis. No tiene servicios, pero su ubicación es genial, ya que es un paseo de menos de 5 minutos estas en el centro de esta preciosa ciudad. Realmente recomendado.

Que ver

Nos fuimos andando con Hanna y Stewart, debo pedir disculpas a Stewart porque he estado escribiendo su nombre mal! Aquí ya está corregido. Para llegar al centro cruzas un puentecito y te encuentras con un tanque bastante chulo, y llegas a la plaza de la catedral rodeada de edificios increíbles como el Convento Dominicano, que tiene el claustro gótico considerado el mejor de Alsacia, construido entre 1269 y 1289. Desde mitad del siglo XIX es el Museo Unterlinten famoso por sus obras maestras de finales de la edad media. La Maison des Tetes, construida en 1609 y que debe su nombre al gran número de máscaras y caras grimando que decoran su fachada. Y la iglesia gótica de San Martín del siglo XIII, cuyo presbiterio contiene el retablo de la virgel del rosal, una obra maestra de 1473.

Seguimos recorriendo el casco antiguo donde algunos edificios están decorados con lámparas colgantes, relojes y corazones. Vimos la Maison Pfister, una joya del renacimiento construida en 1537 y el Museo Bartholdi donde nació el artista local Frederic-Auguste Bartholdi.

Y llegamos al Barrio de los pescadores, donde se encuentra el mercado principal, con puestos de todo y bares donde se pueden comer los productos locales.

Junto al mercado se encuentra la Pequeña Venecia, aquí vivían los comerciantes de Colmar, que transportaban sus mercancías en barco a lo largo del río Lauch. La historia cuenta que se usaban diferentes colores para mostrar diferentes tipos de negocios, por lo que si eras pescador tu casa estaba pintada de azul, o un carnicero tendría una casa roja. Y desde entonces se han conservado perfectamente.

Y seguimos recorriendo esta increíble ciudad, donde vimos el Monumento a Pfeffel y el Ayuntamiento el cual ha sido visitado por la mayoría de los presidentes de Francia.

Con esta increíble ciudad terminamos nuestro recorrido en Francia, y al día siguiente nos fuimos a Freiburg, una vibrante ciudad universitaria en la Selva Negra del suroeste de Alemania, conocida por su clima templado y su casco antiguo medieval reconstruido, donde nuestros amigos Gaby y Ralf con sus dos perros Diego y DJ se nos juntaron, y que podréis ver en el próximo blog!

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