Francia – Saint-Paul-Trois-Châteaux (Es)

Saint-Paul-Trois-Châteaux, capital de Tricastin, una región histórica del valle del Ródano, es una antigua ciudad fortificada en la Drôme provenzal. Posee un magnífico patrimonio medieval representado principalmente por su notable catedral de los siglos XII y XIII.

Donde quedarse

Nos quedamos en el área para auto caravanas gratis del pueblo (44.34726, 4.7698 lat, long) junto a la oficina de turismo. Es un área cerrada para 13 auto caravanas, el vaciado y llenado de aguas grises y negras se encuentra fuera en el aparcamiento. Se puede recorrer todo el pueblo andando. Lo recomendamos para ver el pueblo, nosotros pasamos dos días allí sin problemas. Llega por la mañana ya que por la tarde se llena. Gracias al municipio por pensar en nosotros y proveer de área gratis.

Que ver

Nosotros entramos al centro histórico desde la oficina de turismo y recorrimos las calles adoquinadas con sus mansiones de estilo renacentista y reliquias de la época romana y medieval hasta llegar a la Catedral de los siglos XII y XIII. Una maravilla del románico provenzal, su coro contiene un mosaico de la misma época que representa la ciudad de Jerusalén. El altar mayor de madera dorada del siglo XVII, las decoraciones talladas de la nave y el órgano de tubos de principios del siglo XVIII completan este armonioso interior.

Frente a la cabecera de la catedral, la Casa de la Trufa y el Tricastin un importante centro de producción de la trufa negra, acoge una exposición divertida e interactiva que cuenta la historia de esta seta única, el diamante negro de la región. La entrada a la casa de la trufa es 3 euros. Nosotros no entramos porque llevábamos a Asha.

Subiendo unas escaleras te encuentras con la plaza donde esta el ayuntamiento.

Seguimos callejeando y salimos por una de las puertas del centro histórico y nos encontramos con una plaza con restaurantes y la iglesia protestante del pueblo.

Que comer

Decidimos almorzar en uno de los restaurantes de la plaza, comimos el plato del día por 12,50 euros con una jarra de vino blanco por 7 euros. Yo comí merluza con calabacín, espárragos, patata, un paté de pescado y una salsa de queso, todo buenísimo menos el paté que no me gusto y se lo di a Ben, y Ben comió el potaje del chef, que era como una fabada con judías blancas, chorizo y pollo, que también estaba muy bueno.

Nuestra siguiente parada fue Tournon-sur-Rhône, bordeando el Ródano, frente a los viñedos de Tain-l’Hermitage y dominado por la silueta del imponente castillo de los siglos X, XV y XVI, lo cual podréis ver en el próximo blog!

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