España – Castilla-La Mancha – Toledo (Es)
Toledo es una antigua ciudad ubicada en una colina sobre las llanuras de Castilla-La Mancha, en el centro de España. Fuimos a un aparcamiento (4 Avenida de Carlos III, 45004 Toledo) sin servicios pero enorme donde había mas auto caravanas y que esta a solo 10 minutos andando de la escalera mecánica de recaredo que sube al casco antiguo. Gracias a la ciudad de Toledo por un sitio como este para nosotros donde pasamos la noche sin ningún problema. Lo único tener cuidado cuando entréis ya que hay muchos hoyos y baches.
Toledo es parada obligatoria para los aficionados a la historia al convivir pacíficamente durante siglos cristianos, musulmanes y judíos, respetando sus costumbres y privilegios, Toledo es gracias a este gran ejemplo de tolerancia, conocida como la Ciudad de las Tres Culturas además de conservar un gran legado de edificios y elementos arquitectónicos característicos de cada religión. También fue la antigua casa del pintor del manierismo El Greco. Toda la ciudad es increíble y en cada calle te encuentras con algo impresionante.
De camino a las escaleras mecánicas vimos el ayuntamiento y arriba llegamos a la Parroquia de Santa Leocadia, y por los callejones empedrados llegamos a la plaza con la estatua de Juan de Padilla y al Museo de la Cultura Visigoda.
Seguimos callejeando viendo las típicas tiendas que venden espadas y cuchillos, y llegamos a la plaza de la Iglesia de Ildefonso de los siglos XVII-XVIII y de allí nos fuimos a ver la Catedral de Toledo que es una de las catedrales más impresionantes del mundo. Esta catedral de estilo gótico construida entre 1226 y 1493, destaca por tener un exterior con 3 fachadas: una principal ricamente decorada con una torre de 92 metros de altura, la Puerta del Reloj que es la fachada más antigua y la Puerta de los Leones, la última en construirse.
Lo siguiente que visitamos fue la plaza de Zocodover, centro neurálgico y plaza mayor durante muchos siglos, es uno de los lugares con más ambiente que ver en Toledo. Esta plaza rectangular, cuyo nombre procede del árabe, está rodeada de edificios de arquitectura castellana y tiene varios accesos de entrada entre los que destaca el Arco de la Sangre. También es un buen lugar para probar los típicos mazapanes en alguna de las tiendas que la rodean, comprar algún souvenir o tomar algo en alguna de terraza.
Siguiendo nuestro recorrido llegamos al Alcázar, una fortaleza medieval situada en la parte más alta de la ciudad con unas vistas impresionantes. Este enorme edificio rectangular tiene sus orígenes en la época romana, aunque no fue hasta 1525 cuando el rey Carlos I llevó su corte a esta ciudad y reconstruyó el edificio con la forma que se puede ver hoy en día.
Decidimos ir a ver el barrio judío y en el camino pasamos por el Museo de Santa Cruz, la Iglesia del Salvador y la Iglesia de Santo Tome donde se encuentra «El entierro del conde de Orgaz», una de las grandes obras maestras de El Greco. En el barrio judío se encuentra la Sinagoga del Tránsito del siglo XIV, que tiene un magnífico artesonado de madera y el interesante Museo Sefardí, en su interior. En la plaza enfrente de la sinagoga nos paramos a tomar algo y a esperar a que llegase mi amiga Fina desde Madrid, que venia con su pareja Rafa y su hija Vera.
Ya todos juntos visitamos la Sinagoga de Santa María La Blanca, este edificio religioso mudéjar, construido en 1180, fue utilizado durante más de 200 años como sinagoga, hasta que fue reconvertida en iglesia bajo la advocación de la Virgen en 1411. Destaca su sobrio exterior que contrasta con un precioso interior de paredes blancas, pilares octogonales y arcos de herradura. Y la Iglesia de San Juan de los Reyes.
Terminamos nuestra visita a Toledo cruzando el Puente de Alcántara, este antiguo puente romano de casi 200 metros de largo, fue construido sobre el río Tajo entre los años 103 y 104 y es una auténtica maravilla de Toledo. El puente sostenido por 5 pilares, que alcanzan un máximo de 58 metros de altura, tiene en su arco central dedicado al emperador Trajano y a los pueblos de la zona que ayudaron a la construcción, su elemento más decorativo. Para mi lo mejor de Toledo, ya que las vistas son impresionantes!
Cansados y hambrientos nos fuimos a comer y compartimos croquetas de jamón, un plato de queso manchego, torreznos, una tosta de jamón y huevos rotos (yo esto claramente no). Y terminamos el día en nuestra auto caravana que a Fina le gusto mucho.
Y la siguiente parada fue en el Camping Madrid Arcoíris y luego Segovia. Lo cual podréis ver en el próximo post.


























































































