España – Asturias – Tapia de Casariego (Es)
Nos quedamos en el área municipal para auto caravanas del pueblo, 4 euros al día y se puede descargar y llenar agua y vaciar el WC químico. El área esta enfrente de la playa y muy cerca del pueblo. A la mañana siguiente, vinieron los padres de Javi y suegros de Bea, José y Chelo que estaban quedándose con su auto caravana en el mismo área municipal, a saludarnos y conocernos, Javi es igualito a su padre físicamente! Y nos hicimos unas fotos en nuestra auto caravana.
Nosotros decidimos ir a ver el pueblo y pasar por el supermercado y José y Chelo se fueron a darse un baño a la playa. Tapia de Casariego es ahora un destino turístico en Asturias, conocido por su puerto pesquero, el faro, su piscina de agua salada, sus restaurantes tradicionales y sus playas para hacer surf. Tiene un camino que recorre la playa y se llega al puerto, pasando por la piscina de agua salada y con unas vistas increíbles. Nosotros decidimos ir primero al pueblo, y vimos la iglesia, el ayuntamiento y llegamos al puerto.
El puerto esta lleno de restaurantes y bares, muy animado, las tapas son gratis con las copas y nosotros nos tomamos una copa en uno de los bares y luego fuimos siguiendo el camino que recorre la playa hasta pasar por la piscina de agua salada.
Como eran ya casi las 3 de la tarde decidimos comer en el pueblo, fuimos a un restaurante donde comimos patatas bravas con dos salsas, brava y alioli y costillas al ajillo. Muy económico y un montón de comida! Después de comer nos fuimos a la playa enfrente de nuestra área, ya que hay una calita preciosa.
Cuando volvimos paramos en la auto caravana de José y Chelo a ver que hacían y nos dijeron si queríamos ir a dar un paseo a ver un eucalipto muy chulo y que estaba allí al lado. Dijimos que si, pero nos engañaron! El paseo fueron 5 kilómetros y yo con las chanclas de la playa! les dije nos habéis engañado, y me dijeron que si, que si nos decían que era tan largo el paseo no hubiésemos ido, jajaja, vimos el eucalipto y una capilla antigua muy chula, y cogimos moras en el camino y volvimos por la playa al otro lado del pueblo. Nos lo pasamos muy bien y vimos la puesta de sol.
A la mañana siguiente nos despedimos de José y Chelo que son un encanto y esperamos volver a verlos otra vez, y nos fuimos para Galicia, para Ribadeo.




















































