España – Asturias – Cudillero (Es)
De Gijón nos fuimos a Cudillero porque nuestros amigos Javi y Marta a los que vimos en Bruselas son asturianos y nos dijeron que teníamos que ir a Cudillero a un restaurante llamado el Pescador a comer una mariscada. Aparcamos en una calle en lo alto del pueblo donde podíamos pasar la noche y al lado del restaurante. Y nos fuimos a reservar una mesa para las 2 de la tarde. Decidimos pedir la parrillada de marisco y pescado que llevaba almejas, mejillones, langostinos, zamburiñas, calamares, rodaballo, lenguado, rape, merluza y atún! Estaba buenísimo, con especial comentario al rodaballo, al rape y a las almejas y mejillones. No pudimos terminárnoslo, por lo que Asha tuvo pescado para cenar. Lo recomendamos a todos los que pasen por Cudillero!
Al día siguiente nos fuimos a ver el pueblo. Hay que bajar un camino muy empinado y muchas escaleras, por lo que todo el mundo aconseja volver en taxi, ya que ni las bicicletas eléctricas suben. Cudillero es un pequeño y pintoresco pueblo pesquero, declarado lugar histórico artístico, en el cual las casas cuelgan de la montaña con diferentes colores, que según el taxista que nos llevo de vuelta a la auto caravana, las casas tienen distintos colores porque las pintaban con la pintura que sobraba de pintar los barcos. Una leyenda dice que fue fundado por los vikingos y aparte del castellano, algunos lugareños todavía hablan un dialecto llamado Pixueto. La prensa española considera Cudillero uno de los pueblos mas bonitos de España.
Las cosas que ver en Cudillero son las casas colgantes, la iglesia de San Pedro, la Capilla del Humilladero, el puerto pesquero y el túnel, el cual nosotros recorrimos entero. Las vistas bajando al pueblo son impresionantes, y vimos un hórreo convertido en casa monísimo. El pueblo esta lleno de restaurantes y bares con un ambiente increíble.
Nos tomamos una copa en la plaza y cogimos un taxi de vuelta a la auto caravana para pasar la noche. Vale la pena el taxi, por solo 5 euros, ya que el camino de vuelta para arriba es súper empinado y con escaleras.
Y al día siguiente nos fuimos a ver Luarca.







































