GRECIA – Kastoria (Es)
Nuestro cruce a Grecia de Albania fue movido, en la frontera en Albania todo fue mas o menos bien, ya que cuando el policía quiso revisar la auto caravana por dentro se encontró con Asha ladrando y gruñendo y decidió que no tenia que revisar nada, jajaja, y nos dejo pasar. En el lado griego fue otra historia, ya que Ben es ingles y con lo del Brexit quisieron comprobar que no llevaba mas de 90 días en Europa, le dimos su residencia española pero tuvo que revisarlo con su comandante, al final, después de una hora de espera nos dejo pasar diciéndole a Ben, de verdad que vives en España? Jajaja.
Nuestra primera parada en Grecia fue en Kastoria una ciudad en el norte de Grecia en la región de Macedonia Occidental. Esta situada en un promontorio en la orilla occidental del lago Oriestada, en un valle rodeado de montañas de piedra caliza. Es precioso, con gansos, pelícanos y toda clase de aves.
Nosotros nos quedamos en un aparcamiento de pago (40.520199, 21.261299 lat, long) en el centro de la ciudad y justo en frente del lago, una ubicación genial para recorrer la ciudad y con las mejores vistas, rodeados de gansos. Pagamos 3 euros desde las 11am hasta las 9am del día siguiente.
Nos fuimos a ver la ciudad recorriendo el lago Oriestada, donde los sauces se inclinan hacia la superficie, y donde habitan cisnes, pelícanos plateados, garzas y otras aves acuáticas. Los humedales albergan al menos 150 especies distintas de aves y durante todo el paseo te encuentras con bares y restaurantes típicos griegos.
Kastoria es (y fue) un lugar importante para la iglesia ortodoxa, allí se encuentra todavía el Arzobispado. Hubo más de 70 iglesias bizantinas entre los siglos VI y XVI, de las que hoy quedan 54. Las iglesias son la mayoría muy pequeñas y con sorprendentes frescos. Por lo que nos fuimos a ver unas cuantas de estas pequeñas iglesias bizantinas. Después de una buena caminata hacia arriba donde nos encontramos con una tortuga a la que movimos a un lado del camino, llegamos a la Iglesia pos bizantina de Metrópolis donde descansamos de la caminata y a la Torre del Reloj.
Desde allí y ya bajando nos encontramos con la Iglesia Bizantina de Ayioi Tris y la Iglesia Bizantina de Zoodochos Pigi.
Lo siguiente que nos encontramos fue una plaza muy bonita rodeada de típicas tabernas griegas y donde nos encontramos con el Museo de Macedonia y casas señoriales en la parte mas lujosa de la ciudad.
Volvimos al lago con la idea de ir a la Cueva del Dragón en la punta de la península, supuestamente donde vivía un legendario dragón y que se caracteriza por tener muchas estalactitas y estalagmitas, así como 10 lagos subterráneos y al Monasterio de Panagia Mavriotissa o Monasterio de la Virgen de la Piel oscura, el complejo monástico más antiguo del oeste de Macedonia.
Pero al final no fuimos porque era otra hora andando y estábamos echos polvo y muertos de hambre, por lo que decidimos irnos a uno de los restaurantes griego típicos en el lago, donde compartimos de primero una ensalada Kopsidia que lleva lechuga, vinagre balsámico, tomates cherry, parmesano, champiñones asados, pepino y anacardos, la cual venia encima de un tipo de pan buenísimo y era enorme, y de segundo Avaptisto que es pollo relleno de pimientos, champiñones, queso Kaseri, queso de crema y nata. Todo con una botella de vino blanco 32 euros! Y estaba delicioso!
Después de almorzar seguimos recorriendo el lago para bajar la comida, donde nos encontramos con gansos y pelícanos en el lago.
Al día siguiente nos fuimos para Meteora y en el camino decidimos parar en el Parque de San Athanasios con unas vistas increíbles del Rio Aliakmona, campos de amapolas rojas y una capilla ortodoxa dentro del parque. Por cierto, por toda Grecia te encuentras con capillas ortodoxas en miniatura que son monísimas.
En el próximo post podréis ver Meteora, una formación rocosa en Tesalia, donde se encuentra el complejo de monasterios ortodoxos mas grande y vertiginosos del este.



















































































