Grecia – Kalamata (ES)
Kalamata es la capital de Mesenia, en el Peloponeso; es la ciudad más grande y ofrece mucho que ver y hacer. Podrá disfrutar de sus playas, de sus numerosas tabernas y chiringuitos, de su zona comercial y de su casco antiguo, donde encontrará el castillo, los museos y unas iglesias fantásticas. También cuenta con un mercado de agricultores, que nos encantó.
Donde quedarse
Nos quedamos en el Camping Fare (37.021118, 22.143731 lat, long) enfrente de la playa y al principio del paseo marítimo. Pagamos 18 euros sin electricidad. El precio varía según la parcela; las parcelas más grandes, como la nuestra, son más caras que las pequeñas para tiendas y furgonetas. Las parcelas grandes están en el medio y a los lados, algunas con sombra de los árboles. El camping tiene de todo. Zona de llenado y vaciado de agua de fácil acceso, junto a los aseos. Lavadoras súper baratas, con 2 euros has lavado. Junto a las lavadoras hay una zona para tender la ropa. Tiene un área para fregar los platos con neveras y fogones eléctricos para cocinar. Nosotros usamos las neveras mucho. Los baños están geniales, limpios y con música. Hay asientos y papel higiénico, jabón y secador de pelo. Las duchas tienen muy buena presión y agua caliente. El camping tiene una taberna y un parque infantil. Los empleados son muy majos y te ayudan con todo. Están disponibles de 9 a 21 h. Hay un supermercado justo al lado del camping y Lidl está muy cerca a pie o en bicicleta. El centro se encuentra a 20 minutos a pie. El casco antiguo esta lejos para ir andando pero se puede coger el autobus justo fuera de la entrada al camping. En general, el camping es estupendo; basta con cruzar la carretera para llegar a la playa, donde hay tumbonas gratuitas (solo hace falta comprar algo). Una botella de agua cuesta 50 céntimos.
Que ver
El paseo marítimo, lleno de bares y restaurantes, y el puerto, con sus barcos pesqueros. El paseo marítimo es increíblemente animado, con vistas espectaculares a las montañas del Taigeto.
Siguiendo el consejo que nos dieron en el camping, fuimos a ver el parque que alberga antiguos trenes de vapor y una hermosa fuente en el centro.
Otro día nos fuimos al casco antiguo donde visitamos las dos iglesias más importantes de la ciudad. La primera nos encantó por dentro.
Desde allí fuimos al castillo de Kalamata, que conserva su aspecto medieval. No pagamos la entrada, así que solo lo vimos desde fuera.
Terminamos la mañana yendo al mercado de agricultores que se celebra los miércoles y los sábados. Nosotros fuimos el miércoles. Nos encantó. Puedes probar de todo. Nos dieron sandía y con lo que nos dieron podríamos haber tenido para una semana. Al final le compramos un trozo enorme. También nos dieron tomates para comer y una especie de jamón curado que estaba delicioso. Terminamos almorzando gratis con todo lo que nos dieron y compramos sandía, tomates y un trozo de jamón curado.
Qué hacer
Disfruta de la playa desde una tumbona mientras saboreas *freddos* y cócteles, y date un chapuzón con vistas increíbles a la montaña. Necesitarás escarpines para entrar al agua, ya que hay piedras.
Comer en los chiringuitos de la playa. Comimos en dos chiringuitos diferentes. En el primero comimos sardinas y berenjenas rellenas de tomate y queso feta. Las berenjenas estaban buenísimas y Ben ha empezado a hacerlas igual. En el otro chiringuito comimos sardinas que estaban más buenas que en el primer chiringuito y patatas fritas deliciosas con orégano. Ahora Ben también pone orégano a sus patatas fritas.
Siguiente parada: Marathopoli, un pequeño pueblo pesquero conocido por sus tabernas, que veréis en la próxima entrada del blog.


























































































