Francia – Biarritz (Es)

Nos decidimos finalmente a ir a Biarritz, el cual siempre nos lo saltábamos, y para nuestra sorpresa nos encantó. Está a solo 35 kilómetros de la frontera con España y siempre pensé que era un pueblo caro y muy turístico, pero es precioso con el puerto pesquero más pequeño y mono que hemos visto. Lo mejor es recorrer las playas hasta que llegas a lo que llaman El Rocher de la Vierge; es un afloramiento rocoso coronado por una estatua de la Virgen María. Se accede a él por una pasarela y ofrece vistas panorámicas del Golfo de Vizcaya.

Donde quedarse

Nos quedamos en el Camping-Car Milady de Biarritz (43.466066, -1.571725 lat, long) a 100 metros de la playa llamada Marbella, donde hay servicios, un snack bar y una escuela de surf. El área cuesta 15 euros al día e incluye electricidad, agua potable y vaciado de aguas grises y negras. Las parcelas son de superficie dura, espaciosas y bastante niveladas. Hay cubos de basura en el lado al que sales para ir a la playa y al pueblo, el cual está a 20 minutos andando por el paseo marítimo. El área puede ser reservada a través de la app de camping-car, por lo que puede decir que está llena cuando llegues, aunque haya sitio. Nosotros llamamos a camping-car y no tuvimos problemas para entrar. Para visitar Biarritz, que es precioso, lo recomiendo.

Que ver

Empezamos nuestra visita en la playa llamada Marbella al lado del área, una playa surfera con un colegio de surf y un bar. Desde allí nos fuimos andando hacia la playa llamada Costa Vasca y seguimos el paseo marítimo donde hay bares y se ven mansiones y edificios preciosos.

Al terminar el paseo marítimo, llegas a la Playa del Puerto Viejo que tiene forma de herradura y está llena de bañistas. Hay un bar genial en las rocas llamado Eden Rock Cafe. Desde allí tienes vistas del El Rocher de la Vierge y su pasarela.

Bordeando la playa llegas al Museo del Mar y Acuario, hay una plaza donde se accede a la pasarela que te lleva a la roca con la estatua de la Virgen María. Antes de cruzar la pasarela hay unos salientes rocosos que forman un tipo de ventana con vistas al mar donde nos sacamos unas fotos. Desde la roca, las vistas al faro y el pueblo son espectaculares. ¡Había un hombre pescando y pilló un pez parecido a la dorada!

Pasando por un túnel se llega a un parque con preciosas vistas que conduce al puerto pesquero, muy pequeño y muy bonito, lleno de casas de colores y restaurantes de marisco y comida típica vasca.

Saliendo del puerto se llega a una especie de playa o marisma a la que se accede por un puente donde había mucha gente recogiendo mejillones o almejas, detrás del puente se puede ver el faro.

Desde allí a 3 minutos llegas a la Iglesia de Santa Eugenia que se alza sobre el pueblo y se encuentra en un lateral de la plaza central de Biarritz rodeada de restaurantes.

Nos metimos por los callejones llenos de bares, tiendas y casas típicas de Biarritz azules y rojas hasta llegar al Mercado central, rodeado de puestos fuera y donde compramos algunos productos típicos.

Volvimos por otra zona con una iglesia y vistas a la playa.

Así dejamos Francia y cruzamos a España, donde fuimos a Llodio, en la provincia de Álava, en el País Vasco, para ver a mi primo Luis Miguel y a su familia, a quienes no había visto en años. Llodio es un pueblo rodeado de montañas, por donde discurre el río Nervión, ¡que podréis ver en el próximo blog!

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