España – Santa Pola (Es)
No teníamos ni idea de que existía un sitio llamado Santa Pola hasta que nuestros amigos Gaby y Ralf nos dijeron que deberíamos ir. Nuestra idea era ir a Elche, pero miré Santa Pola y vi que tenía un área grande donde podíamos aparcar. Decidimos ir para allá en vez de ir a Elche. Santa Pola es un pueblo pesquero muy cerca de Elche, con un castillo, museos y acuarios gratis, ¡y hay flamencos! Nos encantó.
Donde quedarse
Nos quedamos en el aparcamiento gratuito al lado del gran mercado (38.196013, -0.563155 lat, long), junto al McDonald’s. No tiene ningún servicio, pero hay cubos de basura en la calle y servicios en McDonald’s. El aparcamiento es súper grande, por lo que siempre hay espacio, y es bastante llano. Nos quedamos dos días sin problemas. Es seguro porque hay muchas otras autocaravanas allí, y por la noche se duerme bien. Al lado del aparcamiento, ponen un mercado enorme los lunes y los sábados. Si podéis, ir a visitarlo. También está cerca del Lidl y se puede ir andando a visitar todo lo que hay que ver. Lo recomiendo para visitar este precioso pueblo.
Que ver
Como llegamos el lunes, lo primero que hicimos fue ir al mercado. Es un mercado enorme que vende de todo: ropa, utensilios, souvenirs, comida, etc. Tiene hasta un bar con sillas y las cosas están baratísimas. ¡Encuentras ropa por 1 euro! Nosotros compramos varias cosas: llaveros monísimos por 1 euro cada uno, una tabla de cortar y un cuchillo para abrir ostras.
Muy cerca del mercado se encuentra la oficina de turismo, a la que entramos para preguntar qué ver en el pueblo. El empleado era majísimo y nos dijo que todos los museos y el acuario eran gratis, pero que estaban cerrados porque era lunes. Nos recomendó ir al puerto, donde hacían una subasta de pescado y marisco para profesionales que era muy chulo de ver, y en la esquina había un sitio donde vendían a individuales. También nos dijo que muy cerca del aparcamiento se encuentra el Museo de la Sal y el parque natural de Salinas, donde hay flamencos todo el año. Decidimos ir a ver esto último al día siguiente.
Siguiendo la recomendación que nos dieron en la oficina de turismo, nos fuimos primero a ver el Castillo-Fortaleza, situado en la Plaza Glorieta y construido en el siglo XVI en estilo renacentista. En el interior se hallan el Museo del Mar y el Museo de la Pesca, ambos cerrados por ser lunes. En el centro del patio, se encuentra el escudo de Santa Pola.
Desde allí nos fuimos al puerto, vimos a unos pescadores y les preguntamos dónde se hacía la subasta de pescado, y nos dijeron que no se hacía porque estaban en huelga por la decisión de la Unión Europea de acortar las horas de pesca. Cuando les pregunté dónde vendían pescado, me dijeron que estaba cerrado porque no habían ido a pescar ya que estaban en huelga. Así que nos quedamos sin ver nada de eso. Mientras hablábamos con ellos, aprovechamos para sacar fotos del puerto. Cuando nos fuimos y estábamos al otro lado del puerto, Ben se dio cuenta de que no tenía su teléfono. En ese momento me llamaron a mi móvil, era uno de los pescadores, diciendo que Ben se había dejado su móvil en lo alto de su red de pesca. Cuando yo hablaba con el que me había llamado, el hombre estaba muerto de risa al ver a Ben corriendo como un loco. Ben recuperó su móvil y el pescador se llevó un gran abrazo.
Después del susto del móvil, decidimos ir a tomar algo en un bar que habíamos visto en la playa. Tenían de tapas típicas caracoles en salsa y gambas fritas. Decidimos probar las gambas fritas porque nunca las habíamos probado. A Ben le gustó mucho. Yo las prefiero cocidas y sin cáscara. Mientras estábamos en el bar, una presentadora de televisión entrevistó a la dueña del bar sobre cómo la huelga de pescadores estaba afectando a los negocios locales. La empleada dijo que les afectaba bastante porque no tenían los productos locales que ofrecer y tenían que cambiar el menú.
Al día siguiente nos fuimos a ver el Museo de la Sal en el parque natural de Salinas, donde había un montón de flamencos.
Dejamos Santa Pola con la idea de volver en otro momento para ver los museos y el acuario. Y nos fuimos a Benidorm, un popular destino vacacional conocido por su vida nocturna, que podréis ver en el próximo blog.















































