España – Totana (Es)

Nos fuimos a Totana, en Murcia, para saltarnos la costa y porque vimos que estaba en el parque natural de Sierra Espuña. Es un pueblo pequeño y muy simple, pero tiene un casco histórico con monumentos del siglo XVII y viviendas señoriales de los siglos XVIII y XIX.

Donde quedarse

Nos quedamos en el Camperstop Sierra Espuna (37.792801, -1.51031 lat, long), un área para autocaravanas que tiene de todo. Cuesta 11 euros al día y 3 euros por electricidad. Nosotros estuvimos 2 días sin electricidad y 2 con electricidad. Tiene un área común con sillones y una mesa, libros, la lavadora y la secadora que cuestan 3 euros cada una, y la ducha, que es unisex y vale 1 euro por 5 minutos, con agua caliente pero con poca presión. El baño está limpio, pero no hay papel. Fuera del bloque común está la zona para lavar platos, pero el agua sale helada. La zona de llenado y vaciado de aguas es fácil de acceder, y hay agua potable en todo el área. También tiene cubos de basura. Desde el área hay vistas preciosas al parque natural y mucho sol. Tiene un mirador con barbacoa y una cuerda para tender la ropa. Por las mañanas, sobre las 9am viene un panadero vendiendo pan, croasanes, etc. Está a 2,5 km del pueblo. Nosotros tardamos unos 5 minutos en la moto. Lo recomiendo para hacer senderismo por la sierra y visitar el pueblo. Además, la gente era muy simpática e hicimos varios amigos.

Que ver

Nos fuimos en la moto y aparcamos en el centro en el Puente del Pilar. Un puente que separa el casco antiguo de la zona moderna. Una pena que estuviese completamente seco.

Al lado izquierdo del puente está el casco histórico, donde lo primero que te encuentras es una plaza con la oficina de turismo. Intentamos entrar a la oficina de turismo, pero no había nadie. Cuando lo comenté en el ayuntamiento, me dijeron que la chica habría salido un momento. Encima de la plaza se encuentra el Templo Parroquial de Santiago, formado por diversas capillas que comenzaron a construirse a partir de 1580. A destacar su torre, edificada en el siglo XVII. Actualmente se remata con unas almenas neogóticas del siglo XIX. Bajo ellas, puedes ver las gárgolas, realizadas en cerámica por alfareros locales. Es una pena que no pudiésemos ver la Iglesia por dentro, ya que solo abre a las 9 de la mañana.

Al lado de la iglesia se encuentra el Ayuntamiento del siglo XVI. En el siglo XIX fue remodelado y restaurado en 1990. Aún se conservan en el último piso los techos de madera y las bóvedas del sótano.

Justo enfrente de la iglesia te encuentras con un edificio modernista muy chulo. Preguntamos y nos dijeron que era la Casa de las Contribuciones, construida en las primeras décadas del siglo XX. El edificio está decorado con molduras, guirnaldas e impostas. Fuera de la casa de las contribuciones está la Fuente de Juan de Uzeta, una obra barroca del siglo XVIII, única en la región. Según nos dijeron, está realizada en mármol y jaspe negro y rojo.

Desde allí nos dimos una buena caminata cuesta arriba hasta llegar a la Ermita de San José, construida a finales del siglo XVII y restaurada hace unas décadas. La ermita se encuentra en lo alto del pueblo, con vistas a la Sierra de Espuña y a la vega de Totana, donde se producen frutos de excelente calidad.

Bajamos de vuelta al puente del Pilar, donde habíamos dejado la moto, y nos encontramos con una estatua dedicada al primer alfarero.

Dejamos Totana y nos fuimos a Santa Pola, un encantador pueblo costero en la Costa Blanca que nuestros amigos Ralf y Gaby nos habían recomendado visitar. Santa Pola nos gustó mucho y podéis verla en el próximo blog.

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