ITALIA – San Lorenzo al Mare (Es)
San Lorenzo al Mare fue nuestra primera parada en Italia. Decidimos ir allí porque vimos que era un encantador pueblo costero situado en la Riviera dei Fiori, en Liguria. Nos encantó su casco antiguo con sus callejones estrechos, pasadizos cubiertos y casas coloridas con vistas al mar. A destacar la Iglesia de Santa María Maddalena, un edificio barroco del siglo XVIII situado casi a orillas del mar; y el carril bici de la Riviera de Liguria, uno de los más bellos de Europa.
Donde quedarse
Nos quedamos en el Campeggio il Pozzo (43.854668, 7.960428 lat, long), un camping en el pueblo desde el cual se podía ir andando al casco antiguo, a la playa y a la ruta ciclista. El camping cuesta 15 euros al día con electricidad, en temporada baja. Tiene de todo. Cerca de los aseos hay una zona para lavar platos con agua caliente. Los aseos tienen asiento y papel higiénico. También hay una lavadora, cuyo uso cuesta 3 euros. La encargada, majísima, te da para tender la ropa. Algunos baños tienen ducha, mientras que otros son individuales. La ducha cuesta 1 euro por 5 minutos, con buena presión y agua caliente. La zona para vaciar el agua está situada en una pendiente frente a la entrada. Se puede llenar el agua de una manguera en el centro del área. El aseo químico se encuentra en un lateral de las instalaciones. Hay electricidad en cada parcela y una zona para relajarse con una máquina de bebidas. Nosotros llamamos con antelación para reservar, pero cuando llegamos no había nadie. La recepción abre de 9 a 12 pm, pero tuvimos que esperar hasta las 4pm. Había mucha gente que quería quedarse en el camping. Cuando llegó la encargada porque yo había reservado, dijo que nosotros éramos los primeros en entrar y nos buscó una parcela. Nos encantó el lugar donde hicimos amigos. Laura y su marido, una pareja encantadora italiana que esperamos volver a ver en nuestros viajes. Lo recomiendo para visitar este pueblo tan bonito.
Que ver
Nos fuimos andando hacia el centro y lo primero que nos encontramos fue un puente muy mono. Cruzamos el puente para ver una zona con esculturas muy chulas.
Continuamos hasta llegar a la playa, que desemboca en el pueblo. Al lado se encuentra el pequeño puerto, muy mono con una playa de arena fina.
Situada casi en el mar, te encuentras con la Iglesia de Santa María Maddalena, un edificio barroco del siglo XVIII que domina el paisaje. Estaba abierta, por lo que pudimos ver su interior ornamentado.
Desde allí seguimos paseando por el paseo marítimo donde te encuentras con restaurantes monísimos y callejones llenos de bares y tiendas.
Al día siguiente nos fuimos a almorzar para celebrar mi cumpleaños. Fuimos por el casco antiguo hasta llegar al chiringuito que habíamos visto en la playa. El restaurante se llama U Nustromu y es magnífico, con una terraza en la playa al sol. Lo típico de la zona es el marisco y el pez espada. Decidimos compartir mejillones, pez espada y ensalada de pulpo con patatas. Todo estaba delicioso, sobre todo el pez espada. El pulpo y el pez espada tienen un precio excelente: 10 euros cada uno. Nos invitaron a un orujo típico italiano que estaba muy bueno. Recomiendo este restaurante y, sobre todo, prueben el pez espada, el mejor que hemos comido nunca.
Después de este encantador pueblo nos fuimos a Spotorno, un precioso pueblo costero conocido por sus hermosas playas y sitios históricos, que podréis ver en el próximo blog.

































































