España – Llançà (Es)

Nos fuimos a Llançá porque está a 20 km de Francia y tiene un área gratuita para autocaravanas. El pueblo es muy pequeño pero muy bonito. A destacar son el casco antiguo, con la Iglesia de Sant Vicenç y su torre románica; el paseo marítimo, con sus restaurantes, las calas y las vistas desde el Islote del Castellar.

Donde quedarse

Nos quedamos en el área gratuita para autocaravanas del pueblo (42.36685, 3.155052 lat, long). Es un aparcamiento de tierra con algo de sombra, no tiene servicios, pero hay cubos de basura a la entrada. La ubicación es genial, ya que está a 5 minutos andando del casco antiguo, con un supermercado a un minuto y a 10 minutos andando del puerto y el islote del Castellar. Es bastante seguro y se duerme bien por la noche. Cuando nosotros estuvimos era carnaval, por lo que el sábado por la noche hubo música hasta medianoche, pero por lo demás se duerme bien. El área es pequeña y bastante concurrida, aconsejo llegar temprano por la mañana.

Que ver

El sábado por la mañana decidimos ir a ver el casco antiguo. Sal del área, gira a la derecha y verás el ayuntamiento. En frente está la Casa Marly, que desde finales de 1936 acogió la colonia infantil anarquista.

Siguiendo recto, antes de llegar a la plaza del casco antiguo, te encuentras con un mural muy chulo. En la plaza hay un árbol centenario, una torre románica de los siglos XIII-XIV, y la Iglesia de San Vicenç, de mediados del siglo XVIII, cuyo interior es muy simple. En un lateral de la iglesia puedes ver la Torre del homenaje. La plaza está muy animada, con bares llenos de gente y un pequeño puesto de fruta y verduras muy concurrido. En un lateral de la iglesia puedes ver el Sòcol de Pedra, una construcción tradicional del siglo XVII.

Por la tarde, música y jaleo fuerte nos despertaron de nuestra siesta; parecía que había una fiesta al lado del área. Al salir de la autocaravana, me dijeron que eran los carnavales, así que nos fuimos a verlos y a tomar algo.

La fiesta duró hasta la madrugada, lo que hizo difícil dormir hasta las tantas. Al día siguiente nos fuimos a ver el puerto. En el camino pasamos por un mercadillo, una capilla muy bonita y una estatua a la sardana, el baile típico catalán.

Cuando llegas al paseo marítimo, te encuentras con una vista increíble del Islote del Castellar. No teníamos ni idea de que había un islote allí. Nos sacamos unas cuantas fotos con el islote de fondo y otras del puerto.

Nos fuimos a subir al islote y a recorrerlo. Desde arriba hay unas vistas increíbles al puerto y el pueblo, así como a las calas que lo rodean. En el islote hay un búnker y un memorial a los pescadores. En el islote conocimos a Abraham, que estaba visitando a su hermano, y nos dijo que hacía retiros espirituales en los que hacen y enseñan reiki, meditación, etc. Si estais interesados en energía y esas cosas, podeis contactar con él. Tenemos su número de contacto. Se ofreció a tomarnos unas fotos con las mejores vistas.

Bajamos del islote y nos fuimos a recorrer el acantilado donde hay vistas increíbles de las calas. Se puede seguir recorriendo el acantilado durante kilómetros.

Al día siguiente dejamos España y nos fuimos a Francia, donde nuestra primera parada fue en Port-Vendres, un típico puerto pesquero mediterráneo, famoso por sus numerosos restaurantes de pescado y marisco, que podréis ver en el próximo blog.

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